martes, 8 de junio de 2010

Reconstruir el pasado familiar requiere tiempo y paciencia

Tomado desde La Gaceta de Tucumán.

"Hay que ser paciente, meticuloso y memorioso para iniciar la búsqueda de nuestros ancestros. Hoy la tecnología nos facilita otros recursos que simplifican la engorrosa investigación que solía ser antes". Calma, con mirada de cielo y hablar cansino, Emilia Inés Craven Vigliano comenta su experiencia.

A los 67 años, Inés, como la llaman los que la rodean y los que bien la quieren, es voluntaria del Centro de Historia Familiar que funciona en avenida Mate de Luna 2.743, al lado del templo mormón que solventa la institución.
"Comencé a reconstruir mi historia familiar en 1992 y pude llegar a descubrir mis ancestros hasta 1733", detalló Craven Vigliano, que es descendiente de italianos por parte de madre y de ingleses, por línea paterna.

Los abuelos maternos de Inés nacieron en Cigliano, Vercelli y llegaron a nuestro país a principios de 1911. En cambio, su abuelo por parte de padre se instaló en 1910 junto con la llegada del Ferrocarril Central Argentino, donde trabajaba y un año después llegó su abuela paterna.

"Existen dos tipos de fuentes de consulta que contienen información respecto a nacimientos, matrimonios y muertes. Estas dos fuentes son los registros generados por las iglesias o parroquias (eclesiásticos) y los registros generados y conservados por entidades civiles", explicó la responsable del Centro, que atiende de martes a sábados en tres horarios. Martes y jueves y sábado de 9 a 13, miércoles de 10 a 17.30 y viernes de 14 a 18.
"En las cédulas (fichas) de los censos se pueden encontrar datos como: nombres, edades, parentescos, padres, hijos, domicilios, ocupación, grado de alfabetización", aclaró.

"Los antecedentes censales, censos realizados en el país y en algunas provincias, también son valiosos. Por ejemplo el censo nacional de 1869 de Argentina ya se puede consultar en internet, en modalidad "browse" es decir pasando hoja por hoja y también un 11% que se encuentra indexado".

"Nosotros contamos con una nómina de censos que fueron microfilmados en Argentina, archivos militares y policiales", dijo Inés Craven Vigliano.

La voluntaria mormona sugirió que investigar en los archivos de la policía puede ser un recurso interesante y una buena fuente de información. "Nuestro centro, que fuera fundado en 1993, dispone de 2.300 rollos de microfilmes que contienen 6 millones de volúmenes de 300 páginas cada uno y también microfichas de actas de nacimiento, matrimonios, defunciones y en algunos casos hasta de procesos legales. Por ejemplo, de Torino, tenemos datos de 1595 hasta 1910 y de otras comunas de Italia de 1.866 en adelante", enfatizó.
Las consultas en la Biblioteca Genealógica son gratuitas y sólo se puede sacar una copia con máquina fotográfica digital del acta o mandar el rollo de microfilme a Buenos Aires para poder hacer una copia.

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