sábado, 29 de enero de 2011

La Escuela Dominical en 2011

En algunos barrios  hay dudas y confusión respecto a que programas y cursos de enseñanza se deben impartir durante el tiempo de Escuela dominical, estoy esperanzado en que lo que me ha tocado ver sea solamente una mera casualidad y que la mayoría de los hermanos en las unidades tenga claridad de cuales son los cursos y las clases a impartir en el tiempo de Escuela Dominical. Pero por si acaso, escribo éste post:

Clase 12 y 13 años de Escuela Dominical: Los jóvenes de 12 y 13 años asisten a una clase de Escuela Dominical, en esta clase se utiliza un manual que contiene clases para el año, durante 2011 el manual que se utilizará será "Los Presidentes de la Iglesia". En este curso para los jóvenes y jovencitas de 12 y 13 años, hay dos manuales que se usan alternativamente cada año, si éste año corresponde usar "Los Presidentes de la Iglesia", el próximo año (2012) corresponderá usar "Preparación para la Exaltación".

Clase 14-17 años de Escuela Dominical: Los jóvenes y jovencitas que tengan entre 14 y 17 años asisten a esta clase que utiliza el mismo manual de la clase de Escuela Dominical de adultos, en éste año, como ya es sabido estamos utilizando el manual El Nuevo Testamento. La clase de Escuela Dominical es conocida también como clase de Doctrina del Evangelio. Y como muchos sabrán existen cuatro manuales que abarcan todos los libros canónicos de la Iglesia

Clase Escuela Dominical Adultos: Utilizan el manual "El nuevo Testamento", los líderes de la unidad pueden dividir esta clase de acuerdo a las necesidades del barrio, por ejemplo una clase para jóvenes adultos solteros y otra para los hermanos y hermanas de la tercera edad que tengan necesidades especiales.

Clase de Principios del Evangelio: Esta clase utiliza el manual "Principios del Evangelio", a ella asisten los nuevos conversos, los investigadores, los menos activos que están reincorporándose a la Iglesia y también aquellos hermanos que necesiten repasar algún principio o doctrina del Evangelio. 

Finalmente, un alcance, los cursos de Escuela Dominical de los niños y niñas también van relacionados con los cursos de los adultos, en el tramo de los Valientes, los niños y niñas de 8 a 11 años estudian también El Nuevo Testamento éste 2011, así como el año pasado estudiaron El Antiguo Testamento al igual que los adultos y jóvenes.

viernes, 28 de enero de 2011

Calificar con la curva

Robert L. Millet
CER-BYU

Una vez estaba en una clase de la Escuela Dominical cuando el maestro tocó el tema de compararnos con otros. Nos advirtió de los peligros de hacerlo eso y luego agregó: “Nunca debemos comparar nuestra situación en la vida con otras personas. Si se tiene que comparar a alguien, entonces compárese a Cristo, porque él es nuestro Ejemplo.” Reflexioné en ese comentario por un buen rato ese día y luego me encontré pensando. “Oh, debemos compararnos con Cristo. Bueno, ¡ciertamente eso me hace sentir mejor! De aquí en adelante pondré mis obras y mis endebles ofrendas junto a las de él y entonces realmente voy a estar (y seguiré) deprimido.”

El hecho es, que la comparación no funciona; Punto. Mantendremos un sentimiento constante de insuficiencia o cultivaremos un punto de vista no adecuado de nuestra propia importancia. Ninguno es saludable. Aún algunos de los discípulos escogidos de Jesús fueron tentados para buscar posiciones de prominencia, y el Maestro los reprendió con las palabras, “el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor; y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo” (Mateo 20: 26-27; compárese con Marcos 10: 28-41). Jesús mismo fijó la norma y abolió todas las formas de jerarquías espirituales cuando él, el hombre más grandioso que haya cruzado los senderos de la tierra, describió su propio papel como sigue: “yo estoy entre vosotros como el que sirve” (Lucas 20: 27).

Andy Stanley puso todo esto en perspectiva cuando preguntó: “Cuando mueras, ¿te toca ir al cielo si tus buenas obras constituyen el 70 por ciento de todos tus hechos? ¿O el 51 por ciento te concede una calificación aprobatoria? . . . O ¿qué pasa si la santidad y la perfección de Dios sobrepasan a su misericordia y requiere que el 90 por ciento de tus obras sean buenas? ¿Y que tal si Dios califica con la curva y la Madre Teresa torció la curva cósmica, y elevó el nivel para las buenas obras más allá de lo que la mayoría de nosotros somos capaces?” (How Good is Good Enough? páginas 45-46).

Aunque para los Santos de los Últimos Días, la salvación es un asunto familiar, el venir a Cristo por los convenios y cumplir con la voluntad de Dios es una tarea individual. Cuando sea la hora de estar ante el tribunal del juicio, no se va a poner el resumen de nuestras vidas (incluyendo nuestras buenas obras) junto al de alguien más. Somos bautizados uno por uno, confirmados uno por uno, ordenados uno por uno e investidos uno por uno. Y aunque nos arrodillamos en la Casa del Señor frente al amor de nuestra vida en la ordenanza más alta de este lado del cielo, el guardar los convenios del templo, finalmente el asunto de ser conformados a la imagen de Cristo, se efectúa un alma a la vez. Estamos todos juntos en esto. Ninguno de nosotros está exento de los exámenes de la mortalidad o de recibir un adiós en el juego de la vida. Estamos aquí para hacer lo mejor que podamos. La búsqueda de la espiritualidad no quiere decir que debemos ser copiados a la imagen de otro humano, más bien la búsqueda debe ser que Dios, por medio de su Santo Espíritu, nos convierta a usted y a mí en todo lo que él desea que seamos. A través de los años y después de que el Espíritu Santo haya moldeado nuestros corazones, después de que el Señor haya educado nuestras conciencias, después de que el Espíritu haya madurado nuestro juicio y mejorado nuestra sabiduría, entonces “cuando [Cristo] aparezca, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es” (Moroni 7: 48; compárese con 1 Juan 3: 1-2).

jueves, 27 de enero de 2011

El crecimiento de la Iglesia, 14 millones y contando...

Durante esta semana apareció un artículo en Deseret News comentando el crecimiento que ha sufrido la Iglesia, también de las predicciones (no proféticas ni mucho menos) que hace algunas décadas realizará un sociólogo norteamericano (Rodney Stark) acerca del crecimiento del mormonismo, de hecho el académico en su proyección más optimista para el mormonismo señala que para 2080 deberían haber 267.452.000 miembros de la Iglesia. Sin embargo, la proyección de Stark esta por sobre el crecimiento de la Iglesia en los últimos años, ya que no ha crecido al ritmo que la tasa más optimista de Stark le asignaba, aún así el crecimiento de la Iglesia esta por sobre la proyección más baja que realizará Stark del crecimiento del mormonismo, siguiendo esa proyección baja para 2080 la Iglesia debería contar con alrededor de 63.939.000 miembros. 

El mismo Stark comentaba que si bien la tasa de crecimiento ha caído, todavía es un indice muy bueno. Por otro lado el portavoz de la Iglesia, el hermano Trotter señaló que gran parte del crecimiento de la Iglesia se esta produciendo en América Latina, como también en África y Asia. Realizando el alcance de que en USA la Iglesia también crece bastante, finalmente señaló que la Iglesia no escoge un lugar determinado para la obra misional sino que va a los lugares donde las condiciones y las personas estén dispuestas a escuchar su mensaje.

El artículo también comentaba la columna del conocido profesor de BYU Daniel C. Peterson quien señaló que los miembros de la Iglesia no deben esperar a ser grandes números, al contrario las Escrituras señalan que siempre seremos una minoría en el mundo siquiera hasta la venida del Salvador. Sin embargo, no por eso debemos dejar de hacer nuestra parta para aumentar la fortaleza y el crecimiento del Reino de Dios en la tierra.

Antes de que alguien acuse que solo estamos preocupados de los números hay que señalar que Trotter dijo que a la Iglesia no le importan los números y que la labor que realiza es por cada persona, hijo e hija de Dios.

Mi opinión personal es que la Iglesia aún tiene mucho que crecer, no debemos conformarnos con la excusa de que siempre seremos una minoría para no realizar la obra misional. De hecho el mismo Stark trata en su libro lo que sucedió con muchos movimientos religiosos que en su génesis buscaban llevar su buena nueva a la mayor cantidad de población posible. Detrás de ello se escondía, a mí juicio, la idea consciente o no , de que se es parte de una fuerza renovadora que cambiará el mundo, entonces su fervor misional es grande. Pero en muchas ocasiones sus esfuerzos se ven hasta cierto punto frustrados, es en ese momento donde puede florecer con mayor fuerza la idea de que los que están en el movimiento son los escogidos y que no es necesario gastar tantas energías en los trabajos misionales. 

El mismo Stark en su libro da el ejemplo del mormonismo y el Islam como experiencias exitosas de crecimiento en sus orígenes, el Islam se expande rápidamente en la península arábiga, no se enfrenta a ese cuestionamiento, el mormonismo se fortalece y genera su propia Sión en las montañas rocosas, donde es mayoría, tampoco se enfrenta en ese momento tan trascendental a la cuestión comentada.Por lo anterior, creo que aún no hemos "tocado techo", para proyectar una  visión sobre otra. Existe demasiadas regiones del mundo donde la presencia de la Iglesia aún es ínfima. 


lunes, 24 de enero de 2011

El Nuevo Testamento para éste 2011

Aunque ya solo nos queda un domingo para terminar enero, no está de más señalar que la clase de Doctrina del Evangelio para éste año aborda El Nuevo Testamento, este volumen de Escritura que relata la vida y las enseñanzas del Salvador así como los pasos de los primeros apóstoles será estudiado por los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días alrededor de todo el mundo. Desde los 14 años en adelante, los miembros en la hora de escuela dominical comparten la clase del Manual El Nuevo Testamento, suministrado por la Iglesia.

En la nueva página www.lds.org al seleccionar la sección Manuales, nos encontramos con los manuales y materiales del año pasado y no con los correspondientes con 2011 por eso vaya al  siguiente link: antigua página de la Iglesia, donde podrá encontrar el manual de Doctrina del Evangelio para éste año, que es El Nuevo Testamento.

viernes, 21 de enero de 2011

investigando el rastro de Cristo

Fuente: Diario de Yucatán

Algunos arqueólogos mormones defienden la teoría de que una visita de Cristo al continente americano, luego de resucitar en Jerusalén y antes de ascender al cielo, en el año 34, podría haber ocurrido no sólo en Dzibanché, cerca de Chetumal, como informamos el domingo 9 de este mes, sino también en una localidad de Campeche.

El arqueólogo M. Wells Jakeman, de la Universidad Brigham Young, de Utah, Estados Unidos -el principal centro académico de los mormones en el mundo-, estableció la teoría en 1948 de que la ciudad de Bountifoul, el sitio donde Jesucristo, según el Libro del Mormón, visitó a sus seguidores en América, se ubica en un punto conocido como Aguacatal, en la selva de Xicalango, cerca de Ciudad del Carmen, Campeche.

Trabajando entre una espesa maleza, Jakeman realizó excavaciones en ese lugar y encontró cerca de 150 estructuras piramidales. Muchas de esas estructuras estaban perdidas en el pantano de Xicalango y separadas del resto de la tierra por tres grandes fosas. Las fosas parecían enormes paredes que recordaron al arqueólogo las características de la ciudad de Bountifoul, de acuerdo con el Libro del Mormón.

Aguacatal parece haber sido, según el investigador, la única ciudad amurallada en la región meridional de la costa del Golfo de México, pero también una ciudad comparativamente muy grande. Tuvo un largo periodo de prosperidad, que se inició tentativamente, según Jakeman, entre los años 350 ó 400 antes de Cristo y tomó auge en los primeros años de nuestra era.

Los mormones coinciden en que la visita de Cristo a América ocurrió en un lugar cercano al mar. En el caso de Aguacatal, cerca del Golfo de México. Dzibanché está próximo al Caribe.

La permanencia de Jesucristo en territorio de México, de Centroamérica e incluso de Yucatán, en una tierra con geografía más parecida a la europea que a la americana, es una auténtica fábula, dicen los detractores de esa creencia.

Coincidencia

Para contrarrestar esas opiniones, desde 1952 la iglesia mormona financia el más grande y ambicioso proyecto de arqueología religiosa. Se trata de la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo (FANM), con sede en Chiapas, que inicialmente tuvo investigadores de campo que no eran mormones. A lo largo de los años ha logrado inquietantes hallazgos arqueológicos, en su afán de probar la permanencia de Cristo en América.

Parte del trabajo de la FANM consiste en relacionar el período Preclásico tardío de la civilización maya (400 a.C al 200 d.C, cuando se consolidan los grandes centros ceremoniales y comienzan a surgir las grandes urbes) con la etapa de esplendor de la civilización que aparece en el Libro del Mormón.

Según este texto, que para los mormones es como la Biblia para los católicos, "en los dos años siguientes a la venida de Cristo, en el año 34, todos los hombres de la faz de la tierra se habían convertido y no había ricos, ni pobres, ni esclavos, ni libres; y los discípulos de Jesús efectuaron grandes y maravillosas obras, de tal manera que sanaban a los enfermos y resucitaban a los muertos, edificaron grandes ciudades y aquí que aconteció que el pueblo se hizo fuerte y se multiplicó con gran rapidez".

Este periodo se extendió, dice el Libro del Mormón, 200 años más. Según la ciencia, el apogeo de la cultura maya ocurrió en el período Clásico, entre el año 300 y el 1100, después de Cristo.

Pero según el arqueólogo mormón Marco Antonio Magaña Mena, egresado de la Facultad de Antropología de la Universidad Autónoma de Yucatán, "hay suficientes evidencias para asegurar que el Preclásico tardío -que coincide con la época de paz y prosperidad del Mormón, por la llegada de Jesucristo- fue el mejor momento de los mayas, porque cimentaron sus conocimientos tecnológicos y científicos que desarrollaron después en el período Clásico".

Una prueba de esto es la zona de Cerros, en Corozal, Belice, fomentada entre los años 50 A.C. y 150 D.C, explica César Castillo Valdés, arqueólogo mormón, egresado de la Escuela Nacional de Antropología.

Allí arqueólogos no mormones descubrieron vestigios de una ciudad maya del Preclásico tardío, que muestra enormes avances culturales.

Más recientemente, en 2006, añade Castillo Valdés, el arqueólogo estadounidense William Saturno descubrió algo aún más revelador: un mural de 15 metros en San Bartolo, Belice, casi en la frontera con Guatemala, que data del año 100 antes de Cristo. Ese mural, que narra el mito del dios maíz, se hizo con técnicas propias del periodo Clásico, lo que demuestra que la civilización maya floreció siglos antes de lo que sostienen muchos investigadores.

Otro hecho que algunos arqueólogos mormones relacionan con la cultura maya es el surgimiento de innumerables caminos entre ciudades mayas en el periodo Preclásico. Arqueólogos mormones, apoyándose en estudios de científicos no mormones de la Universidad de Tulane, en Estados Unidos, demuestran que Komchén, en Yucatán, contaba con caminos desde el año 300 antes de Cristo.

Posteriormente, los mayas en el periodo Clásico multiplicaron la construcción de esos caminos por toda la Península.

El descubrimiento de los sacbés mayas, de 4 a 10 metros de ancho, ha sido usado por algunos arqueólogos mormones que defienden la teoría de la permanencia de Cristo en la Península de Yucatán como una prueba de la relación entre los mayas y el Libro del Mormón, cuyas historias hablan precisamente de ciudades comunicadas por caminos.

Uno de los arqueólogos más eminentes del mormonismo, John L. Sorenson, en uno de sus libros afirma que estas construcciones mayas coinciden precisamente con el Libro del Mormón, que habla de grandes caminos y de vehículos con ruedas.

"No tenemos ninguna idea de cómo serían estos vehículos en el caso de los mayas", dice Sorenson. "Habrían podido ser carros rodados o aun cuerpos con cuatro ruedas que habrían servido para mover las mercancías. No lo sabemos bien todavía, pero seguramente existieron".- Hernán Casares Cámara

miércoles, 19 de enero de 2011

Relacionan a Kukulcán con un "dios blanco"

Fuente: Diario de Yucatán

La afirmación de que los mayas, como los personajes del Libro del Mormón, habrían construido vehículos con ruedas sirve a los detractores del mormonismo para desacreditar esa religión, porque la rueda, dicen esos críticos, nunca fue utilizada en América antes de la llegada de Colón.

Pero para el arqueólogo mormón John L. Sorenson, esto es una equivocación: "no se puede creer que todas esas carreteras de los mayas fueron utilizadas solamente para acercar a la gente a los templos, para procesiones religiosas o para tránsito de peatones; creemos que también usaron vehículos", dice Sorensen. Los arqueólogos mormones opinan que hay muchas evidencias del uso de la rueda en Mesoamérica, lo que sería otra prueba de que en esta zona se ubicaría la geografía del Libro del Mormón.

Ruedas

Hay cientos de ejemplos precolombinos en Mesoamérica de "juguetes" rodados, dice Sorenson, y es altamente inverosímil que estos juguetes emplearan un principio mecánico básico que no fuera utilizado en modelos más grandes.

-En términos de la lógica simple, es inconcebible que una persona diseñe algo en la forma de un modelo pequeño y no lo utilice en grande.

En 1940, añade el arqueólogo, una expedición a Tres Zapotes, Veracruz, descubrió lo que parecen juguetes pequeños de cerámica en forma de animales que rodaban adelante y atrás, con ruedas hechas de arcilla.

Dios blanco

En otro intento por relacionar a Jesucristo con la civilización maya, algunos arqueólogos de la iglesia de los mormones identifican a Cristo con el mito indígena de Quetzalcóatl. Este fue el dios o héroe cultural azteca y tolteca, que en Yucatán se le conoció como Kukulcán.

Según el arqueólogo mormón César Castillo Valdés, los conquistadores españoles encontraron en América numerosos relatos indígenas sobre un visitante blanco y barbudo que vino en épocas antiguas, mucho antes de Colón, y trajo con él una civilización superior.

Tan influyente fue ese visitante que los indígenas construyeron enormes monumentos y grandes ciudades en su honor.

Arqueólogos mormones y no mormones, afirma Castillo Valdés, han descubierto características similares en los relatos que hablan de Quetzalcóatl-Kukulcán y Jesucristo en América.

"Las leyendas indígenas sobre Kukulcán, por ejemplo, refieren que éste vino del Poniente, posiblemente vestido con una túnica blanca y con barba y piel clara", añade.

Muchos pueblos indígenas conocieron estas leyenda del "dios blanco" que siempre terminan del mismo modo, dice Castillo Valdés: un personaje que vino de lejos y que dejó a su gente con la solemne promesa de regresar algún día.

Los mayas del período Clásico, que vivieron mucho tiempo después de la supuesta llegada de Cristo a América y de su ascensión al cielo, desarrollaron un culto a un "dios blanco y barbado", que aparece en el lado norte del Juego de Pelota de Chichén Itzá, en un edificio ahora conocido como "El templo del dios blanco y barbado".

En ese edificio, explica Castillo Valdés, se encuentra una escultura tallada en piedra con un hombre sentado que lleva larga y afilada barba. Su indumentaria es sencilla, pero exhibe un emblema propio: la serpiente emplumada, que es el signo azteca o náhuatl de Quetzalcóatl.

Leyenda

¿Cómo podrían los mayas saber de un "dios blanco barbado" si nunca vieron uno?, se pregunta Castillo Valdés.

Muchos especialistas mormones y no mormones coinciden en que esta creencia sobre un "dios blanco y barbado" en los pueblos indígenas de América existió mucho tiempo antes de la llegada de los españoles, explica Castillo Valdés.

"Yo creo que Jesús vino a América y que pobladores lo recordaron en una leyenda que se llamó Quetzalcóatl y Kukulcán", señala.- H.C.C.
 
En contexto:
Mormones | Postura

Oficialmente la iglesia de los mormones no acepta relacionar a Cristo con Kukulcán.

Corrientes

El presidente de la estaca de Mérida de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, el equivalente a una diócesis en la Iglesia Católica, Gabriel Palma Castro, sobre el tema declara que, "en efecto, hay corrientes entre los mormones que asocian a Jesucristo con Kukulcán".

Especulación

La parte central de la religión -explica Palma Castro- es creer en la presencia de Cristo en América por fe. "La única forma de encontrar la verdad es preguntando a Dios, no mediante la comprobación científica. La posible relación entre Cristo y Kukulcán es una interpretación especulativa", indica. "Puede o no puede estar correcta", concluye.

sábado, 15 de enero de 2011

Solamente los ciegos ven

Por Robert L. Millet
El evangelio de Jesucristo son las grandes nuevas, las alegres nuevas de que si ejercemos nuestra fe en Jesucristo y su Expiación, unida a nuestro arrepentimiento que emana de ella, podemos ser perdonados de nuestros pecados y justificados o hechos rectos con Dios. De ese modo, nuestra posición delante del Todopoderoso ha sido cambiada de una de ira divina a una de favor celestial y aceptación; hemos cruzado el sendero de muerte a vida (ver Romanos 5: 9-10). “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5: 1). O, como Pedro lo enseñó: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5: 6-7; énfasis agregado). Seguramente este es el caso de que podemos poner nuestras cargas sobre el Señor porque él tiene cuidado de nosotros; esto es, porque nos ama. Pero percibo que Pedro intenta algo más en este pasaje. Podemos darle a quien es el Bálsamo de Galaad, nuestras preocupaciones, ansiedades, inquietudes y temores, ya que el nos cuidará, o sea, él se encargará de nosotros. Es como si Pedro nos hubiera aconsejado: “No se preocupen. No estén tan ansiosos. Dejen de estrujarse las manos. Permitan que Jesús lleve la carga y ustedes tengan la paz.” Eso es lo que C. S. Lewis quiso decir cuando señaló que “si usted realmente se ha entregado a Él, lo que sigue es que usted esté tratando de obedecerlo. Pero haciéndolo de una nueva manera, menos preocupada” (Mere Christianity, páginas 130-131; énfasis agregado).
Después de sanar a un ciego, Jesús les habló muy claramente a los fariseos que eran rectos en su propia opinión: “Yo, para juicio he venido a este mundo, para que los que no ven, vean, y los ven, sean cegados” ¡Qué declaración tan singular! Pero va al centro de lo que hemos estado comentando — la necesidad de que reconozcamos nuestra necesidad.— Quienes han aceptado a Cristo y su evangelio salvador llegan a ver las cosas tal como son. Una vez eran ciegos, pero ahora ven. Quienes deciden permanecer en su estado engreído de auto-seguridad, creyendo que ven claramente todo, estos son los que continúan caminando en la obscuridad. Por lo tanto, Jesús concluyó: “Si fuerais ciegos, no tendrías pecado; pero ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece” (Juan 9: 39, 41).
Fue Jacob, el hijo de Lehi, quien escribió que los “que se inflan a causa de su conocimiento y su sabiduría y sus riquezas, sí, éstos son los que él [El Santo de Israel] desprecia; y a menos que desechen estas cosas, y se consideren insensatos ante Dios y desciendan a las profundidades de la humildad, él no les abrirá” (2 Nefi 9: 42; compárese con 1 Corintios 3: 18; 4: 10; y 8: 2). Por otra parte, “los pobres en espíritu” quienes se consideran en la bancarrota espiritual si no tienen la ayuda celestial y el favor divino, esos son los que vienen a Cristo y aceptan su ofrenda sagrada, son quienes heredan el reino de los cielos (véase Mateo 5: 3 y 3 Nefi 12: 3).
Seamos sabios y honestos: No podemos hacerlo por nosotros mismos. No podemos levantarnos con nuestros propios esfuerzos espirituales. No somos lo suficientemente brillantes o poderosos para llevar a cabo el gran cambio que se necesita para ver y entrar en el reino de Dios. No podemos realizar la cirugía de nuestro propio ojo. No podemos forzar nuestra entrada por las puertas de la Jerusalén celestial. No podemos hacernos felices a nosotros mismos ni lograr nuestra satisfacción. Pero sí podemos “buscar a este Jesús de quien han escrito los profetas y apóstoles, a fin de que la gracia de Dios el Padre, y también del Señor Jesucristo, y del Espíritu Santo, que da testimonio de ellos, esté y permanezca en [nosotros] para siempre jamás” (Eter 12: 41). Entonces todas estas cosas nos serán añadidas (ver Mateo 6: 33). Esa es la promesa, y yo afirmo que es verdadera.

viernes, 14 de enero de 2011

Siervos Inútiles

Por Robert L. Millet
Durante muchos años he tenido dificultad para aceptar los elogios. Desconozco cuantos cientos de discursos o lecciones he dado durante los últimos treinta años, pero han sido muchos. Y en más de una vez las personas han venido al frente del salón, después de la reunión, para agradecerme. Dichos elogios han sido tan distintos como las personalidades de la gente. Algunos simplemente dicen: “Buen trabajo” o “Muy buen discurso” o “Disfruté su mensaje.” Los cumplidos más elaborados tienen la forma de preguntas de seguimiento, o piden aclaraciones, o el deseo de obtener una referencia o la fuente de un pensamiento o cita. Como orador o maestro, aprecio el hecho de que ellos hagan el esfuerzo de hacer algún comentario.
Sin embargo, la mayoría de las veces, no manejé tales elogios adecuadamente. Frecuentemente decía algo como: “Bueno, realmente no; creía que había sido mediocre” o “Gracias, pero solamente uséla mitad de mi material.” Mi esposa, Shauna, se dio cuenta de mi incomodidad y me sugirió que podría tomar un enfoque diferente: Podría tratar de decir, “Gracias.” Y en realidad funciona muy bien.
En años recientes, he descubierto otro modo de manejar los elogios, incluyendo los muy efusivos en que me dicen cuan maravilloso e inspirador soy. Les digo cosas como, “Gracias, fue una buena velada ¿verdad? El Señor fue bueno con nosotros.” o “Se sintió muy buen espíritu, estoy agradecido por haber estado aquí.” Esas no son lisonjas para mí ni tampoco carecen de sinceridad. Mientras más vivo y tengo más experiencia, más claramente percibo las obras del Señor: si tenemos juntos una experiencia inspiradora, toda la gloria y la honra deben ser para Dios.
Aún puedo recordar muy claramente las palabras del Presidente José Fielding Smith en la conferencia de abril de 1970, en la cual fue sostenido como el décimo Presidente de la Iglesia. “Quiero decir, que ningún hombre por sí solo puede dirigir esta iglesia,” afirmó el Presidente Smith. “Esta es la Iglesia del Señor Jesucristo; él está a la cabeza. La Iglesia lleva su nombre, posee su sacerdocio, administra su evangelio, predica su doctrina, y realiza su obra.”
“Él escoge a los hombres y los llama para ser instrumentos en sus manos para cumplir sus propósitos, y él los guía y dirige en sus labores. Pero los hombres son solamente instrumentos en las manos del Señor, y la gloria y la honra por todo lo que logran sus siervos es y debe ser adscrita a él para siempre” (en Conference Report, abril de 1970, página 113).
Esas palabras deberían crear sentimientos de profunda humildad, sentimientos de gratitud, de reverencia, de alabanzas retumbantes para Él pues sostiene todas las cosas bajo su poder y es la Fuente de nuestra fuerza y de nuestro ser. El élder Gerald L. Lund recalcó que “enfocarnos en la palabrautilidad nos ayudará a entender mejor el concepto de siervos inútiles. La palabra implica una ganancia o beneficio personal. Utilidad quiere decir un aumento en nuestros activos, o beneficios o nuestra posición.”
“Ese es el meollo del concepto de que el hombre es un siervo inútil. Dios es perfecto — en conocimiento, poder, influencia, y atributos— . ¡Él es el Creador de todas las cosas! ¿Qué podría hacer una persona — o toda la gente junta,en este caso— para brindarle utilidad, (o sea, un aumento en sus activos, o en sus beneficios o en su posición) a Dios? . . . “Es innegable que somos sus hijos y que nos ama, y esa situación nos coloca en una posición muy por encima de sus otras creaciones. Pero algunas veces debemos despojarnos de cualquier noción de que podemos, con nuestras acciones, traer una utilidad personal a Dios. Eso haría que Dios estuviera endeudado con los hombres, lo cual es impensable” (Jesus Christ, Key to the Plan of Salvation, páginas 120-121; énfasis agregado).
Al grado que comprendamos quienes somos, de Quién somos, lo que podemos hacer, y lo que nunca podemos lograr por nosotros mismos, nuestro Padre Celestial y su Amado Hijo harán todo lo que esté bajo su poder para perdonarnos, prepararnos, autorizarnos, transformarnos, y finalmente glorificarnos. Puede ser que no hayamos “llegado” todavía, pero estamos bien encaminados al empezar a reconocer nuestras limitaciones, al confesar su bondad, misericordia y fuerza, y al aprender a desarrollar una actitud de gratitud. En el lenguaje de la revelación, debemos “dar las gracias al Señor [nuestro] Dios en todas las cosas” (DyC 59: 7; véase también el versículo 21). Hay fuerza en la debilidad (véase 2 Corintios 12: 9-10; y Eter 12: 27). En la sumisión y en la entrega, hay poder y victoria. Las gracias sean dadas a Dios, que nos concede esa victoria por la mediación de Su Hijo, el Señor Jesucristo (véase 1 Corintios 15: 57).

martes, 11 de enero de 2011

15 representantes del Congreso de los Estados Unidos son mormones.

      El sábado 08 de enero pasado, "Church News" señalaba que habían 15 mormones sirviendo como representantes en el Congreso de Estados Unidos. Además otro sitio dependiente de un centro de estudios y estadísticas que analiza las religiones y creencias de los ciudadanos estadounidenses y su impacto en la vida pública, también publicó hace poco una lista donde aparece toda la composición del nuevo Congreso norteamericano por denominación. Una lista bastante interesante donde se compara la presencia en el Congreso de cada denominación y el porcentaje de la población que participa de tal creencia. 

      En el caso nuestro, el porcentaje de los mormones en el Congreso estadounidense es levemente superior al porcentaje de la población que asegura ser mormona. La religión con mayor participación en el Congreso en comparación con el porcentaje de la población que se declara seguidor de esta, es la judía ya que su participación en el Congreso es superior al 8% y el porcentaje de la población que se declara judía es idéntico al nuestro 1,7%(mormones). Un caso rotundamente distinto es el de los testigos de Jehova que no tiene ningún representante en el Congreso. A continuación les dejo la lista:

domingo, 9 de enero de 2011

La Iglesia responde al brote de cólera en Papúa Nueva Guinea y Haití

   La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se ha unido a otras organizaciones no gubernamentales a modo de respuesta ante un grave brote de cólera en Papúa Nueva Guinea. Los líderes de la Iglesia locales han informado que 75 Santos de los Últimos Días han muerto a causa del brote. Aunque no hay información clara en cuanto al total de muertes, algunos informes indican que podrían ser cientos.
   
  “Expresamos nuestro gran amor y preocupación por aquellos a quienes ha afectado esta epidemia”, dijo el élder Brent H. Nielson, de la Presidencia de Área de la Iglesia en el Pacífico. “Damos nuestras sinceras condolencias a aquellos que han perdido familiares o amigos”.
   
   La Iglesia ha enviado 25 toneladas de alimentos de emergencia y suministros médicos a la región. El primer envío de alimentos de la Iglesia desde Port Moresby llegó a Daru el 24 de noviembre. Éste incluía ocho toneladas de arroz, cuatro toneladas de pescado, cuatro toneladas de harina, 1000 barras de jabón antibacterial y cuatro toneladas de aceite para cocinar. El Centro Humanitario de la Iglesia, en Salt Lake City, envió 2500 botellas con filtro para el agua a Port Moresby. Las botellas se usarán a fin de que el agua de arroyos o el agua almacenada esté suficientemente limpia para beber. El cólera se propaga principalmente al consumir agua contaminada.
   
   La Iglesia y sus miembros están trabajando con AusAID, Médecins Sans Frontières/Doctors Without Borders, la Organización Mundial de la Salud y otros grupos para cuidar de los enfermos y a su vez educar a las comunidades para que aprendan a prevenir la enfermedad. “La gente del lugar fue de mucha ayuda al traernos los enfermos en sus canoas”, dijo el doctor Anthony Mahler, un médico voluntario de Australia que forma parte del equipo de respuesta. “Durante las primeras 24 horas que pasamos en la aldea de Sogere, tratamos más de 200 casos de cólera, de los cuales 30 eran casos graves”.
  

      Un importante brote de cólera sigue cobrando vidas en Haití, donde el Ministerio de Salud ha informado que más de 2000 personas han muerto y cerca de 45 000 han sido hospitalizadas desde el brote. Como respuesta ante la crisis, la Iglesia se encargará de enviar carpas, grandes unidades de filtrado de agua, sales de rehidratación y suministros para la higiene, además de lo ya enviado previamente al área.

Fuente:Sitio oficial de la Iglesia en España

viernes, 7 de enero de 2011

¿ En Quién Confiamos?

Centro de EstudiosReligiosos de BYU

Holzapfel


Hace unos años, un colega mío y yo almorzamos con dos teólogos prominentes. Esa no fue nuestra primera reunión ya que nos habíamos reunido dos años antes y tuvimos una plática deleitable acerca de Jesucristo, de la centralidad de su Expiación, de los poderes edificantes y liberadores de su gracia y de la forma en que nuestro discipulado se debe vivir a diario. En esa reunión inicial no hubo defensas, ni pretensiones, ningún esfuerzo por derrotar al otro o probar que se está equivocado. En lugar de eso, hubo un simple intercambio de puntos de vista, se reconocieron nuestras diferencias y un espíritu de regocijo al hablar de las características de la doctrina de Cristo en las cuales estábamos de acuerdo; un aleccionador espíritu de gratitud por las bendiciones incomparables que fluyen de la vida y la muerte del Redentor y por su poder transformador.
Ahora, dos años después, comenzamos donde habíamos terminado antes, casi como si no hubiera pasado el tiempo. Se mencionaron muchas cosas, se hicieron diagramas en las servilletas, y se efectuóun libre intercambio de ideas. Hacia el fin de la reunión, uno de nuestros amigos se dirigió a mí y dijo: “Muy bien, Bob, hay algo que te quiero preguntar a fin de poder determinar en qué crees realmente.” Y continuó: “Estás delante del tribunal del Todopoderoso y Dios te pregunta: ‘Robert Millet, ¿qué derechos tienes para entrar al cielo? ¿por qué te debo dejar entrar?’” Ese no era el tipo de pregunta que esperaba. (Yo había asumido que preguntaría algo más teórico. Esa pregunta era conmovedora, práctica, penetrante y personal.) Durante treinta segundos, hice lo posible por imaginarme la escena, revisé mi alma y traté de ser tan claro y sincero como fuera posible. Pero, antes de que indique lo que exactamente dije, quisiera que nos adelantáramos veinticuatro horas en el tiempo.
Al día siguiente hablé a un grupo de adultos solteros Santos de los Últimos Días que procedían de toda Nueva Inglaterra y que se reunieron para una conferencia en el MIT en Boston. Mi tema era “La Esperanza en Cristo.” Cuando iba como a dos tercios de mi discurso, sentí que sería apropiado compartir nuestra experiencia del día anterior. Les planteé a los jóvenes la misma pregunta que se me había hecho. Hubo un silencio notable en la sala, como evidencia de una tranquila meditación en una pregunta singularmente significativa. Les permití que pensaran un minuto y luego me dirigí a una señorita de la primera fila y dije: “Hablemos ahora de la forma en que responderíamos. Quizás le podría decir a Dios lo siguiente: ‘Bueno, debo entrar al cielo porque fui bautizado en la Iglesia, hice una misión de tiempo completo, me casé en el templo, asisto regularmente a los servicios de adoración, leo las escrituras a diario, hago oración en las mañanas y en las noches. . . .’” En ese punto la joven me interrumpió con estas palabras: ” Espere. . . Espere. . . no me siento bien con su respuesta. Suena como si estuviera leyéndole su curriculum vitae a Dios.”
Se alzaron varias manos. Uno de los jóvenes exclamó: “¿Cómo respondió usted la pregunta? ¡Díganos lo que usted dijo!” Me acordé de lo que pasó el día anterior y recordé los sentimientos que bullían en mi corazón y les dije a los adultos solteros lo que contesté: Miré a los ojos a mi amigo y le respondí: “Le diría a Dios: Reclamo el derecho de entrar al cielo por mi total confianza y dependencia en los méritos y en la misericordia y en la gracia del Señor Jesucristo.” El interrogador me contempló como por diez segundos, sonrió gentilmente y dijo: “Bob, esa es la respuesta correcta a la pregunta.”
Obviamente, son necesarias las buenas obras de una persona en el sentido de que muestran en quénos estamos convirtiendo mediante los poderes del evangelio de Jesucristo; manifiestan qué y quienes somos. Pero también reconozco que nunca habrá de mi parte, las suficientes buenas obras —oraciones, himnos, actos caritativos, contribuciones financieras, o miles de horas de servicio en la Iglesia— para salvarme. La obra de la salvación requiere el trabajo de un Dios. Un hombre sin ayuda está y estará para siempre perdido, caído, y sin salvar. Es solamente mediante la fuerza del Señor que podemos encarar los desafíos de la vida, manejar los dilemas de la vida, enfrentar las contradicciones de la vida, soportar las pruebas de la vida y eventualmente, vencer al enemigo de la vida; la muerte.

Cuando tenemos preguntas...

Centro de EstudiosReligiosos de BYU 
Robert L. Millet



Reducimos la esfera de lo desconocido, no cuando nos paseamos por ella, sino más bien por deleitarnos en lo que Dios ha revelado y aumentando nuestro conocimiento de ello. Es una experiencia que satisface al alma el estar leyendo el tema A y entonces que nuestra mente sea dirigida a considerar el tema B. De hecho, el meditar y reflexionar de manera seria, consistente y con oración en las revelaciones institucionales (los libros canónicos y las palabras de los oráculos vivientes) da como resultado las revelaciones individuales que incluyen —cuando el SeZor sienta que es apropiado y que estamos listos para recibir— las respuestas a nuestras preguntas más difíciles. Dichas respuestas pueden venir como respuesta específica a una preocupación específica, o pueden venir en la forma de seguridad pacífica y consoladora de que todo está bien, que Dios está en su cielo, que la obra en la cual estamos embarcados es verdadera y que los detalles se darán a conocer en el debido tiempo del SeZor. De cualquier manera, las respuestas vienen. En verdad vienen, pero solamente si vamos a la fuente correcta.
Algunas personas llegan a la conclusión falsa, y realmente más bien tonta, de que a causa de que ellos no entienden. tampoco lo hará nadie mas. Esa es una conclusión bastante presuntuosa, pero sin embargo, sorprendentemente, es muy común. La humildad requiere una postura diferente. La mansedumbre nos forzará a reconocer que puede haber alguien más, ya sea más inteligente o con más experiencia que nosotros, o aún quizás alguien que haya batallado antes con este asunto. El sentido común sugeriría que las probabilidades están en contra de la absoluta originalidad en lo que concierna a nuestra preocupación específica. Y aún si fuera posible que hallemos algo que ningún ser humano haya enfrentado jamás, aún así, existen entre nosotros personas buenas y sabias que han sido bendecidas con los dones del Espíritu — con discernimiento, con revelación, con sabiduría y juicio— para ayudarnos a poner todas las cosas en la perspectiva correcta.
Una tendencia afin para algunos es el exhibir sus dudas anunciando todas las cosas con las que tienen problemas, suponen que “por salir del closet” de algún modo se sentirán mejor acerca de sus dificultades o que puedan identificar y tomarse de la mano con otros que sufren de igual manera. Para estar seguros, uno no necesita sufrir solo. Hay ayuda disponible, y es de muy fácil acceso. Sin embargo, es muy poco el bien que sale de “tender la ropa sucia, ” de proclamar públicamente nuestras ansiedades internas, muy poco el bien para el individuo, y muy poco el bien para grupos de personas. Tales cosas solamente alimentan las dudas y las perpetúan. El élder Neal A. Maxwell preguntó “¿Por qué hay algunos miembros que se parecen a los antiguos atenienses, tan ansiosos de oír alguna nueva crítica o duda? (Véase Hechos 17: 21) De la misma forma en que algunos miembros débiles se van a otro estado para participar en juegos de azar, unos cuantos se apartan de su camino a fin de excitar sus dudas. En vez de nutrir su fe, están jugando “fuera de lugar” con su frágil fe. A la pregunta ‘¿Queréis acaso iros tambien vosotros?’ (Juan 6: 67) estos cuantos responderían: “Oh no, solamente queremos un pase de fin de semana para ir a un casino para críticos o a un club para cosas encubiertas. Tales miembros desviados tan fácilmente no son discípulos verdaderos sino seguidores casuales.” El élder Maxwell concluyó: ” los verdaderos discípulos son descritos correctamente como firmes, inmutables que siguen adelante ‘con un fulgor perfecto de esperanza’ (2 Nefi 31: 20); véase también DyC 49: 23)” En Conference Report, octubre de 1988, página 40). Por lo tanto sugiero: aguanten, sujétense a su fe. Las respuestas llegarán. Las soluciones están en el horizonte un poco adelante. . La perspectiva y la paz están al alcance.

lunes, 3 de enero de 2011

Los mormones en 2010

¿Que nos hará recordar el año 2010 en relación a la Iglesia o lo que podemos denominar  el mundo SUD o mormón?

A continuación un breve resumen de las noticias que marcaron el 2010 en ese sentido, seguramente quedarán muchos eventos afuera. Les invito a agregarlos y comentarlos. Las noticias no están en orden cronológico.

Nuevos Manuales de instrucciones generales de la Iglesia: La Iglesia lanzó en los meses finales de 2010 la nueva versión de los manuales de instrucciones. La actualización de los manuales incluyo también modificaciones en algunos puntos como el cambio de algunas reuniones y  el fortalecimiento del Consejo de Barrio 

Nuevo formato de sitio www.lds.org: La Iglesia esta actualizando varios de sus sitios de internet, la nueva versión del sitio oficial, incluye por fin, una versión en español, como en otros idiomas. Antes solo estaba disponible en inglés. el sitio fue lanzado finalmente el 30 de noviembre de 2010.

Se anuncian cinco nuevos Templos en Conferencia general de octubre de 2010: El Presidente Monson en la sesión de sábado por la mañana anunció la construcción de cinco nuevos Templos en diversas partes del mundo. Estos estarán ubicados en Hartford, Connectitut; Indianápolis, Indiana; Tijuana, México; Urdaneta, Filipinas y Lisboa, Portugal. El Templo de Lisboa será el primero del país. En cambio Urdaneta, Filipinas es el tercer Templo de Filipinas. Este año se dedico el Templo de Cebú en esa nación asiática. Finalmente el Templo de Tijuana será el décimo tercer Templo de México. 

 Palada inicial del Templo de Córdoba, Argentina: El sábado 30 de octubre de 2010 se efectuó la palada inicial, con esto se comenzaba la construcción del segundo Templo de Argentina. Según los medios argentinos la construcción del Templo tendrá un costo de tres millones de dolares e involucrará a más de 300 trabajadores. El Templo de Córdoba, Argentina servirá para una gran cantidad de estacas que tenía que realizar largos viajes hasta Bu enos Aires. 

Se dedica el primer Templo de Europa del Este(Ucrania): La Primera Presidencia anunciaba a principios de diciembre el programa de puertas abiertas y posteriormente la dedicación del Templo de Kiev, capital de Ucrania. Este es el primer Templo en funcionamiento en Europa del Este.

Se dedica segundo Templo de Filipinas: El Presidente Monson dedicó el segundo Templo de las Filipinas, domingo 13 de junio de 2010, señalando que este era “un faro en la colina” que traía luz al mundo. El distrito del nuevo templo sirve a unos 200.000 miembros de la Iglesia esparcidos en la parte sur de las filipinas, los demás miembros restantes (400.000 aproximadamente) recurren al Templo de Manila, capital de las Filipinas, este último fue dedicado en 1984.

LDS account: A mediados de marzo la Iglesia estableció un sistema único de ingreso a todos los sitios relacionados con ésta, ese sistema de ingreso único es a través de la cuenta LDS account.